Lo que tus padres y abuelos vivieron se quedó guardado dentro de ti y forma parte de quien eres hoy (la genética es cabrona) y con autorización o no, desde muy corta edad somos endoctrinados educados para empezar a creer en ciertas cosas.
¿Algunas vez te lo habías preguntado?
Los estudios neurocientíficos afirman que únicamente somos conscientes del 5% de las decisiones que tomamos. Dentro del 95% restante, se encuentran todos los programas mentales y creencias que tus padres te instalaron antes de los 7 años de edad. Y sin que tú lo sepas, esos programas le han dado dirección a toda tu vida.
Después de leer libros como los de Harv Eker y Miguel Ruíz te empiezas a cuestionar si realmente tienes las programaciones necesarias para convertirte en la persona que quieres llegar a ser, y el día de hoy, te invito a cuestionar todo lo que sabes.
1.- Elimina el "no puedo"
Reflexiona cuántas veces te has dicho o has escuchado lo siguiente:
"no puedo iniciar un negocio sin dinero"
"no puedo tener trabajo sin experiencia"
"no puedo encontrar buenos amigos"
"no puedo ser exitoso sin un título"
Esas creencias son programas limitantes que no te llevarán muy lejos. Los mejores planes de negocios se han escrito en servilletas, por empresarios que nunca pisaron un salón de clases. Si quieres cambiar tus resultados primero tendrás que cambiar tus creencias respecto a lo que crees que es posible.
Intenta cosas nuevas, motívate y sé disciplinado. Recuerda que eres más valiente de lo que crees, más fuerte de lo que pareces y más inteligente de lo que piensas. Los libros de Robert Kiyosaki son muy buenos para empezar a desarrollar una mentalidad más positiva, te los voy a recomendar toda la vida.
Desde que somos pequeños empezamos a ser programados para admirar los bienes materiales. A través de los regalos de cumpleaños y de festejos como navidad, empezamos a creer que es mejor niño aquél que más jueguetes tiene, aunque no los comparta con nosotros...
¿Entendiste el mensaje? No se trata de cuánto dinero o bienes materiales tengas a tu alcance, sino cómo vas a utilizarlos para mejorar el mundo.
No eres los carros que tienes, la casa que presumes, o las joyas que llevas puestas. El día en que esas cosas desaparezcan, te has preguntado... ¿Quién vas a ser? No eres todo lo que posees, sino todo lo que compartes con el mundo.
Hemos crecido gran parte de nuestra vida creyendo que después de alcanzar ciertos "logros" y "objetivos" por fin seremos felices. Mentira.
"cuando tenga el cuerpo que quiero"
"cuando tenga mi carro"
"cuando sea dueño de"
"cuando me gradúe"
Tu felicidad no depende de tus metas, de tus objetivos, ni de la persona que esté a tu lado. Únicamente depende de ti. Ser feliz no es depender de lo que pasa a nuestro alrededor, sino de lo que pasa dentro de nosotros.
Despiértate con alegría, ama lo que haces, baila con PPP (jajajaja me merezco un Nobel) y encontrarás que la felicidad no es un destino, sino una actitud para viajar por la vida.
Veterinario cool que lo entendió todo
El día de hoy aprendiste un poco más acerca de la psicología detrás de emprender. Si te pareció interesante y tienes una opinión al respecto, escríbela en los comentarios. Será un gusto leerla.
Escrito por Ernesto Cacho.





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